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Información sobre Propiedad intelectual para traductores - I. Obras Derivadas en General

Indice del artículo
Información sobre Propiedad intelectual para traductores
I. Obras Derivadas en General
II. Protección Adicional Bajo las Ley Moral de PR
III. Política Institucional de la Universidad de Puerto Rico
IV. Síntesis: Traducción y su derecho de autor
V. Disclaimer
Todas las páginas

 

Subsiste un derecho de autor en aquellas obras de autoría original plasmadas en un medio tangible. El propietario de este derecho tiene la exclusividad de disponer o no de su obra. Incluye, además, su derecho a autorizar o no la creación de obras derivadas. Una obra derivada es aquella obra basada en una obra preexistente 17 U.S.C.A. § 101; dentro de esta definición, se encuentran las traducciones de obras literarias. Este derecho de autor para las traducciones es un derecho independiente al de la obra preexistente, y solo se extenderá a aquel material de la obra derivada al cual se le pueda atribuir originalidad al ser distinguida con la obra preexistente. 17 U.S.C.A. § 103.

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Para que una traducción sea protegida por el United States Copyright Act, 17 U.S.C.A §101–§107, tiene que cumplir con el requisito de originalidad que se le exigen a las obras protegidas por dicha ley. Además, dicha protección requiere que la obra sea lo suficientemente creativa y estar plasmada en un medio de expresión tangible. En National Broadcasting Co., Inc. v. Sonneborn, el Tribunal del Distrito de Connecticut estableció que: “Novelty, uniqueness and ingenuity are not required to create a copyrightable interest, but independent creation is required. Independent creation cannot be actual copying.” Sonneborn, 630 F. Supp. 524 (D. Conn. 1985). Usualmente, en el caso de las traducciones, los autores le piden a los traductores el trabajo para fines de publicación en otro idioma distinto al de la versión inicial.
El traductor puede proteger la traducción como una obra separada de la original si logra demostrar la originalidad y creatividad de su trabajo. En situaciones donde la obra forma parte del dominio público y se ha traducido un sinnúmero de ocasiones, si el traductor hace un trabajo de edición y traducción al preexistente, tiene la oportunidad de estar protegido bajo el Copyrights Act. Un ejemplo de esto sería la traducción de obras literarias de la Antigua Grecia o de Shakespeare. En Olympia Press v. Lancer Books, Inc., el Tribunal del Distrito de Nueva York resuelve: “. . . English-language translation was a ‘new work’ subject to United States copyright, even though the original work written in French was in the public domain.” Olympia Press, 267 F. Supp. 920 (S.D.N.Y. 1967).

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Dado que el dueño de un derecho de autor tiene una protección por ley de exclusividad, la ley requiere que, para que pueda derivar una obra, una persona independiente obtenga autorización expresa del autor de la obra preexistente. Esta autorización, comúnmente, se logra por contratos bajo la doctrina de obras por encargo. Esta doctrina se deriva en dos vertientes: (1) aquel trabajo desarrollado dentro de las funciones de un empleo y (2) aquel trabajo ordenado o comisionado para su uso donde las partes expresamente tienen que pactar que el trabajo desarrollado será considerado como una obra por encargo. Las obras derivadas redactadas mediante este tipo de contrato crea la presunción que el dueño de la obra derivada y de los derechos de autor sobre esta serán de la parte contratante. Dado que se ha entendido que el autor de la obra derivada ha sido remunerado por su trabajo. 17 U.S.C.A. § 101.

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En cuanto a la segunda modalidad, cuando las partes no pactan expresamente que será una obra por encargo, la jurisprudencia ha utilizado como criterio observar la totalidad de las circunstancias. Se ha desarrollado una normativa general donde se observa cómo la persona ha sido remunerada por su trabajo. Si esta recibe una suma de dinero fija por su trabajo, regirá la doctrina de obras por encargo. Por otro lado, si se ha establecido una remuneración basada en regalías, se presumirá que el contrato no es uno hecho por encargo y se creará la presunción donde el autor de la obra derivada será a quien le pertenecen los derechos de autor. Siegel v. Time Warner Inc., 496 F. Supp.2d 1111, 1138 (C.D. Cal. 2007).
Cuando se crea una obra derivada sin el consentimiento del autor de la obra preexistente, esta obra derivada se presume que ha sido redactada de manera ilegal, por lo tanto no tendrá protección bajo los derechos de autor dado a que se entenderá que la obra original ha sido infringida. Existe una salvedad la cual se evalúa basada en los fundamentos utilitarios, la doctrina de uso justo 17 U.S.C.A. § 1073. No se considerará una violación a los derechos de autor aquellas obras derivadas creadas con motivo de críticas, comentarios, noticieros, educativos, investigaciones. La ley establece cuatro factores para poder determinar si el uso es justificado de la obra preexistente con derechos de autor:
1) Propósito y carácter de la naturaleza de su uso. Si es para uso comercial o para propósitos educativos.
2) La naturaleza de la obra protegida por los derechos de autor.
3) La cantidad y sustancia de la porción de la obra utilizada en relación con la obra preexistente y;
4) Los efectos de su uso en un potencial mercado o sobre el valor de la obra preexistente.
Los tribunales observan si hay un elemento transformador en la obra derivada el cual justifique que no hay un una violación a los derechos de autor de la obra preexistente. Por ejemplo una transformación de tal naturaleza en como proyectar, dirigir, secuenciar y comunicar la información está sujeto a una protección de derechos de autor. Observar los aspectos creativos de la obra transformada. Si el autor de la obra derivada utilizó los necesario. Fox News Network, LLC v. TVEyes, Inc., 43 F. Supp.3d 379 (S.D.N.Y. 2014).

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Última actualización en martes, 24 de mayo de 2016 08:19