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Información sobre Propiedad intelectual para traductores - II. Protección Adicional Bajo las Ley Moral de PR

Indice del artículo
Información sobre Propiedad intelectual para traductores
I. Obras Derivadas en General
II. Protección Adicional Bajo las Ley Moral de PR
III. Política Institucional de la Universidad de Puerto Rico
IV. Síntesis: Traducción y su derecho de autor
V. Disclaimer
Todas las páginas

 

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Los derechos morales se conocen como la contrapartida de los derechos patrimoniales que le permiten a un autor beneficiarse económicamente de su trabajo. También son “prerrogativas exclusivas del autor que lo facultan a defender la integridad de su obra, a determinar bajo qué condiciones y circunstancias ésta ha de divulgarse o publicarse, a atribuirse su autoría o a retractarla cuando la obra ya no coincida con sus convicciones intelectuales, artísticas o éticas, siempre y cuando, en este caso, se respeten los derechos legítimamente adquiridos por terceros”. Pedro G. Salazar, El derecho moral del autor en las legislaciones puertorriqueña, norteamericana y española, 39 Rev. Jur. U. Inter. P.R. 263, 263 (2005). Estos derechos son calificados por la ley como “irrenunciables e inalienables. En otras palabras, el derecho moral tiene un "carácter personalísimo y tiene una relación con la obra, a pesar de que ésta se haya reproducido en ‘copias’ que circulan libremente en el mercado”. Id. En el 1990, se aprobó a nivel federal el Visual Artist’s Rights Act (en adelante, VARA 90). VARA 90 no permite la transferencia de los derechos en las obras del ámbito del arte visual “inter vivos”. Estos derechos le corresponden exclusivamente al “artista acreedor de protección”. Salazar, en la pág. 272 (2005).

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Según el Profesor Pedro G. Salazar, VARA 90 “extiende las restricciones del campo ocupado a las legislaciones estatales que intenten proteger los mismos derechos de la misma clase de autor, incluyendo la de Puerto Rico. Subsisten, sin embargo, múltiples lagunas e interrogantes que aguardan la intervención interpretativa de los tribunales”. Id. Se aplicará la legislación federal en cuanto a los derechos que no se reconocen por la legislación federal. Salazar nos explica que “el derecho moral de un autor queda muy condicionado en nuestra jurisdicción, en parte, a los efectos de la legislación norteamericana vigente en Puerto Rico pero, también, debido a las particularidades de nuestro propio estatuto”. Salazar, en la pág. 276 (2005).
En Puerto Rico se aprobóla Ley Num. 55 de 9 de marzo de 2012, la cual derogó la Ley de Propiedad Intelectual de 1996. Esta ley aborda el tema de las modificaciones y deformaciones que constituyen “fair use”. De acuerdo al artículo 10 de dicha ley, “un autor no podrá invocar la protección de derechos morales para su trabajo si es utilizado para críticas, parodias o comentarios, reportajes de noticia, o para propósitos educativos o investigativos”. Amanda R. Collazo Maguire, Puerto Rico’s Author’s Moral Rights Law of 2012: A Model for Federal Recognition and the Protection of Author’s Moral Rights, 51 Rev. Der. P.R. 187, 204 (2011).

En el caso de Harguindey Ferrer v. Universidad Interamericana de Puerto Rico et al., el Tribunal Supremo cita la ya derogada Ley de Propiedad Intelectual de 1996 y extrae lo siguiente: “la propiedad intelectual de una obra corresponde al autor por el solo hecho de su creación”. Harguindey Ferrer, 148 DPR 13, 21 (1999). En apelación, el Tribunal Supremo trae a colación el Copyright Act, en donde se le garantiza al autor el derecho exclusivo de adaptar su obra, en otras palabras, el derecho de crear obras derivadas. 17 U.S.C. § 101 (1976). Esta ley federal define a las obras derivadas como “... a work based upon one or more pre-existing works, such as translation, fictionalization, motion picture version, sound recording, art reproduction, abridgement, condensation, or any other form in which a work may be recast, transformed, or adapted.” 17 U.S.C. § 101 (1976).
El Tribunal Supremo cuestiona si este hecho excluye la posibilidad de que el trabajo de un editor se considere propiedad intelectual. En el caso de Harguindey, el Tribunal Supremo encuentra que “el trabajo de edición no usurpa la protección intelectual que el derecho le da al autor del texto”. Harguindey, 148 DPR en la pág. 25. Se trata de una autoría independiente que merece igual protección.

 



Última actualización en martes, 24 de mayo de 2016 08:19